Tarifas públicas siguen bajando mientras empeora resultado fiscal

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junio 8, 2012
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BUSQUEDA | ECONOMIA | Pág. 21 | 07/06/2012

En medio del dilema entre financiar la caja del Estado y contener la inflación, con el manejo de las tarifas de los servicios públicos el actual gobierno parece haber priorizado este último objetivo. Dicha estrategia es distinta a la que primó en algunos períodos anteriores.

En los años recientes las facturas de los servicios públicos aumentaron en general en términos corrientes, pero como los ingresos crecieron más, las familias sintieron un alivio en sus presupuestos. Si se le quita el efecto de la inflación para medir su variación real, las tarifas registraron una baja de 0,5% en los primeros cuatro meses de 2012 al comparar con un año atrás, a pesar del incremento en el precio de los combustibles, según un índice calculado por Búsqueda.

La serie -que se inicia en 1984 e incluye la energía eléctrica, la telefonía fija, el suministro de agua potable, supergás y naftas- muestra que en promedio y en términos reales se produjo una baja de 1,5% durante el primer gobierno de Julio Sanguinetti (1985-1989), un descenso de 2% en el mandato de Luis Lacalle (1990-1994) y aumentos de 0,8% y 5% respectivamente en el segundo período de Sanguinetti (1995-1999) y el de Jorge Batlle (2000-2004).

Las tarifas retomaron la tendencia a la baja (1,5%) durante la administración presidida por Tabaré Vázquez (2005-2009). En los primeros dos años del actual gobierno de José Mujica disminuyeron 1,7%.

Déficit vs. inflación. El déficit anual del sector público mostró un deterioro, al pasar de U$S 432,6 millones -equivalente a 0,9% del Producto Bruto Interno (PBI)- en todo 2011 a U$S 780,5 millones en los 12 meses cerrados a abril (1,6%), según las cifras difundidas el jueves 31 por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Esa desmejora obedece en gran medida a las pérdidas que tuvieron algunas empresas públicas, en particular UTE (energía eléctrica), ya que la escasez de lluvias obliga al ente a utilizar gasolina para la generación eléctrica, lo que es mucho más costoso. También Ancap (combustibles) tuvo mayores pérdidas que un año atrás.
Por decisión de Economía, los mayores costos no fueron trasladados completamente a las tarifas, porque hacerlo hubiera generado mayores presiones sobre una inflación que se resiste a bajar.
El MEF proyecta para este año que el déficit fiscal de 2012 se sitúe en 1,7% del PBI, en lugar del 1% previsto inicialmente, sobre todo por los mayores costos para UTE por las pocas lluvias.
En mayo el aumento general de los precios al consumidor fue de 0,39% y en los últimos doce meses el incremento llegó a 8,06%, según
el índice -IPC- publicado el lunes 4 por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Ese guarismo supera el registro establecido como objetivo por el gobierno (4%-6%).

Tarifas. El índice calculado por Búsqueda comprende los precios de las tarifas recabados en el IPC del INE y también los valores de los combustibles fijados por Ancap desde 1984 a la fecha. A dichos precios se les aplicaron las ponderaciones según el peso que tiene cada uno en el consumo de los hogares a partir de la metodología del IPC.
En total, los gastos en electricidad, la telefonía fija, agua potable, supergás y naftas equivalen a 11% del gasto mensual de las familias uruguayas en promedio, una proporción similar a la de algunos países de la región.
En Uruguay las tarifas vienen en descenso desde hace cinco años en términos reales; lo hicieron 3,5% en 2007, 2% en 2008, 4% en 2009, 2,5% en 2010 y 0,8% el año pasado. Eso ocurrió luego de que se produjeran fuertes subas desde 2001 a 2006, mientras la economía atravesaba una dura crisis de la que el sector público debió recomponer sus finanzas en los años siguientes (el déficit disminuyó desde 4% del PBI al equilibrio en ese período).
La baja en 2010 se dio por el descenso de todos los rubros que componen el índice. En 2011 el descenso obedeció a que si bien los combustibles se encarecieron (2% el gas y 12% las naftas), ello fue más que compensado por la disminución de 3% en la electricidad y en el agua corriente, y de 9% en la telefonía fija.
Esa tendencia se prolongó en el primer cuatrimestre de 2012 y el indicador bajó 0,5%; una vez más se encarecieron los combustibles, mientras que se abarató el suministro de agua y el teléfono, hubo estabilidad en la energía eléctrica en términos reales y comparado con igual período del año anterior.
En el caso de la telefonía, las tarifas muestran una tendencia más fuerte a la baja que las demás, lo que se puede explicar por la baja de costos que tienen a nivel mundial esos servicios por los avances tecnológicos. Se trata además, de un servicio que si bien es monopólico, está en competencia indirectamente con otros similares, como la telefonía móvil.
También los precios de los combustibles están fuertemente influenciados por los valores internacionales del petróleo, que se caracterizan por tener fuertes fluctuaciones en el corto plazo. Por otro lado, el costo de generación de energía eléctrica está muy condicionado por factores climáticos, lo que dificulta la fijación de tarifas que se adecuen a la sostenibilidad de las finanzas de UTE.

Empresas. Aunque los que prestan estos servicios sean entes públicos, que están respaldados por el gobierno ante cualquier eventualidad, son empresas y dan pérdidas o ganancias de acuerdo a cuánto produzcan, con qué costos y a qué precio venden el producto o servicio del que son proveedores. Ese desempeño se refleja en las finanzas del sector público en su conjunto y también afecta los flujos de fondos entre el Estado y esos entes (cuando la Tesorería realiza transferencias o recibe dividendos de los mismos).

El año pasado Ancap. Antel, OSE y UTE dieron ganancias por U$S 48 millones, luego de girar utilidades al gobierno por U$S 155 millones. La única que tuvo pérdidas fue la primera; UTE y Antel lograron ganancias, en tanto que OSE cerró con equilibrio.
En enero-abril de 2012 la situación luce menos auspiciosa, principalmente por las pérdidas de las empresas relacionadas con los rubros energéticos. OSE y Antel obtuvieron ganancias en el período, por lo que el resultado conjunto que los cuatro entes acumularon fue negativo en U$S 70 millones en ese período, aunque de todos modos transfirieron dividendos a Rentas Generales por U$S 60 millones.