Ministerio de Educación retacea fondos para red académica de alta velocidad

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BUSQUEDA | DESARROLLO | Pág. 18 | 20/09/2012

Ministerio de Educación retacea fondos para red académica de alta velocidad que la Universidad considera "imprescindible"

escriben Victoria Fernández y José Peralta

Una red de datos de alta velocidad hace posible el uso masivo de videos de alta definición en línea, lo que permitiría a los docentes dar clases a distancia o a los médicos del interior participar en los ateneos médicos celebrados en Montevideo. Además, podrían realizarse experimentos a distancia o transmitir datos en forma masiva a otras universidades del mundo, incrementando la colaboración entre las instituciones.
Es por estas y otras ventajas que la Universidad de la República (Udelar) quiere crear una red de datos de alta velocidad que conecte todos los centros académicos y los principales hospitales públicos del país. Con ese objetivo, desde el año pasado autoridades de la enseñanza están llevando adelante gestiones con la empresa estatal de telecomunicaciones, Antel, y con el Ministerio de Educación (MEC), para concretar ese ambicioso plan.
Pero el proyecto se encontró con un obstáculo: el gobierno no se decide a financiarlo y propone que lo pague la propia Universidad. Desde la institución sostienen que es "imposible" asumir el costo y reclaman que el gobierno nacional apoye la iniciativa.
En una carta dirigida al rector de la Udelar, Rodrigo Arocena, el pro rector de Investigación, Gregory Randall, defendió la importancia del proyecto denominado RAU 2 (Red Académica Universitaria), necesario para "sostener la ambición que aparece en el programa de desarrollo en el interior y en el esfuerzo nacional de impulso a la ciencia y la tecnología".
El tema fue analizado el 10 de julio por el Consejo Delegado Académico (CDA) de la Udelar, que emitió por unanimidad una resolución en la que afirma que el proyecto RAU 2 "es parte imprescindible de una apuesta al desarrollo que tenga el conocimiento como motor" y convoca a "todos los potenciales asociados para organizar un movimiento de apoyo a la iniciativa".
Además elevaron un informe para su discusión en el Consejo Directivo Central (CDC), máximo órgano de decisión política de la Universidad, proponiéndole que "ratifique la postura" adoptada. El CDC aún no discutió el tema.
Consultado por Búsqueda, el ministro de Educación, Ricardo Ehrlich, dijo que se está "trabajando y considerando las diferentes evaluaciones técnicas". "Es un tema que interesa a varios Ministerios además de a los actores involucrados. Hay diferencias de opinión sobre los ajustes técnicos, pero estamos abocados a encontrar rápidamente acuerdos sobre este tema. Una vez definidos los aspectos técnicos, se verán los mecanismos de financiación", añadió.

Red académica. En 2005 se creó en Uruguay, con apoyo financiero de la Comisión Europea, una Red Académica Avanzada (RAU), que conectó con fibra óptica 12 sedes académicas y de investigación. Con los años se fueron incorporando nuevos centros y hoy la red tiene más de 30 puntos conectados con anchos de banda entre 10 y 100 megabytes (Mb).
"La realidad de hoy es que muchos servicios universitarios no tienen conexión a RAU y los que tienen las mejores conexiones están lejos de poder incluir el tipo de aplicaciones que nuestros colegas utilizan en otras universidades del mundo y de la región", sostiene Randall en la misiva dirigida a Arocena.
Con el crecimiento del uso de la red y la extensión de la Universidad al interior del país "se evidenció la necesidad de consolidar la red académica a nivel nacional. (…) Es claro que sin una red de mayor extensión y ancho de banda es difícil sostener el crecimiento que nos proponemos", añade Randall.
Es así como surge la idea de construir una red avanzada de alcance nacional. El proyecto inicial consistía en una red de fibra propia que conectara unos 108 puntos -entre todas las instituciones académicas y los principales hospitales públicos- con un ancho de banda de 2,5 gigabytes (Gb, unos 2.500 Mb) y con costos de operación similares a los actuales.
Antel hizo una contrapropuesta en la que plantea desarrollar una red de 1Gb y, aunque la alternativa no contemplaba todas las características del original, fue aceptada por la Universidad. Esa red requiere una inversión de U$S 5,5 millones y "no aumenta de manera significativa el costo de operación", explica Randall.
El resto de los actores académicos apoyaron "enfáticamente" la propuesta, el Ministerio también expresó su satisfacción y "se comprometió a presentarla en el Gabinete Ministerial de la Innovación (GMI)", relata el pro rector. Luego el ministro informó que tenía el apoyo del Poder Ejecutivo y que "sería financiada a través de Focem (fondo para inversiones proveniente de los socios mayoritarios del Mercosur) u otros fondos, en función del diálogo que se sostendría con el Ministerio de Economía".
Pero tiempo más tarde el ministro transmitió a Randall que había "dificultades para obtener los recursos necesarios" y sugirió que el proyecto fuera financiado parcialmente por la Udelar.
"Señalé en esa ocasión la imposibilidad de hacerlo, dado que ello significaría dejar de hacer otras cosas que están en marcha, y reafirmé la conveniencia de que el gobierno nacional expresara claramente su apoyo a una iniciativa de esta naturaleza", cuenta Randall. El ministro respondió que hablaría con la presidenta de Antel, Carolina Cosse, para buscar una alternativa, y el 4 de junio, Arocena, Randall, Cosse y Ehrlich mantuvieron un reunión para analizar el tema. Allí surgió una nueva propuesta de Antel, que implica extender la red actual a todos los puntos previstos en el proyecto (por lo que se mantendrían los anchos de banda). Además contaría con un apoyo económico inicial de Antel y requeriría una mensualidad muy superior a la que hoy paga la Udelar.
"Entiendo que la propuesta de Antel es generosa, pero es una forma de responder a la falta de decisión y financiamiento para poner en marcha la RAU 2", señala Randall.
En otra carta fechada el 13 de julio y dirigida a Arocena, Randall amplía, a pedido del CDA, información sobre los proyectos. Allí compara la propuesta original de Antel con la solución alternativa. El ancho de banda de la primera es 28 veces mayor que la segunda opción y el costo por Mb que pagaría la institución en el segundo caso es 88 veces mayor. A su vez, el plazo de obsolescencia estimado para la propuesta original triplica al de la propuesta alternativa.
Al finalizar la carta, Randall plantea: "Invertir U$S 5,5 millones de dólares en crear una red a la altura de la ambición que el país proclama es sin dudas poco en relación con los beneficios que dicha inversión traerá y muy poco en relación con otras inversiones que el país realiza".
Y concluye: "Considero necesario alertar a las otras instituciones que son parte de la propuesta, al gobierno nacional y a la opinión pública, sobre esta situación y sobre la necesidad de que el país realice esta inversión y construya la RAU 2 tal corno se había propuesto".