La TV: el próximo terremoto que generará la Internet

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10/06/2010 | VOCES DEL FRENTE | ANALISIS | Página 8

LA TV: El próximo terremoto que generará la Internet

Introducción

Luego de impactar fuertemente en la prensa escrita y en las radios, así como en el negocio de la música y los libros, Internet parece perfilada para modificar radicalmente el medio electrónico más importante de nuestro tiempo: la Televisión. Las implicancias van mucho más allá de lo técnico, impactando en el modelo de negocios, incluso poniendo en duda para algunos expertos la permanencia de las grandes "broadcasters" (las compañías que explotan los "canales") tal cual las conocemos hoy. El comportamiento del público joven en los países desarrollados marca un estancamiento de las audiencias de TV pero un aumento exponencial del consumo de material de video por Internet, y un auge de nuevos servicios. Basta un rápido vistazo a estos datos (del mercado estadounidensepara comprobarlo:
– 21.400 millones de videos se ven mensualmente por Internet
– El 82% de los usuarios de Internet de EEUU miran videos.
– El usuario promedio mira mensualmente más de 500 minutos (8 horas+) de video por Internet.
Mientras el consumo de video "on-line" crece año a año (45% entre el segundo trimestre de 2009 e igual período 2008), las horas frente al televisor permanecen estables (1,5% en el mismo período). Adicionalmente a esto, se están dando cambios técnicos que permiten pensar en un usó optimizado de la Internet para video en los próximos años y una integración de la "big screen" con la Internet cada vez más simple y cómoda (hoy es solo para "nerds" ver una película por Internet en la TV de la casa).
En Uruguay estamos todavía en la discusión de la generación anterior, entre la TV digital y la TV analógica, ésta sin duda es menos interesante para el mediano plazo que la del impacto de Internet en el negocio televisivo. Sin embargo, este último tema, si se pretenden establecer cambios regulatorios en el sector telecomunicaciones, no puede ser obviado.

Las amenazas que internet plantea al modelo actual

La tecnología digital ya plantea desafíos para las empresas actuales. Para el caso de la TV abierta, el simple "time shifting" (eso de grabar el programa en un momento y verlo después, con un aparato llamado DVR) permite saltearse "la tanda" y afecta el negocio publicitario. Pero el video por Internet cuestiona más duramente la posibilidad de vender publicidad, dado que las tandas no existen: "veo lo que quiero cuando quiero, y me salteo lo que no quiero". A las empresas de TV cable, el video "on-line" por Internet las amenaza aún más, porque Internet es un sustituto cada vez mejor para acceder a contenido audiovisual. ¿Por qué pagar un "paquete de señales" si puedo elegir lo que quiero ver cuando quiero, y eventualmente pagar por lo que realmente veo? (si es que no es gratis). En EEUU la empresa Netflix se dedica a eso, y Amazon y Blockbuster ya tienen su video club "on-line". Mucha gente los está prefiriendo al cable. En artículo anterior analizamos que a los operadores de telefonía los complica el modelo de Internet porque al "commoditizar el ancho de banda", por sus redes cada vez más congestionadas viaja mucho contenido valioso, que ellos directamente no pueden monetizar. Tienen que invertir para desarrollar las redes, y les cuesta cobrar más por los servicios. Pierden además gradualmente negocios clásicos como la telefonía.
En suma, en un sentido o en otro, las empcesas poderosas
de la industria (TV abierta, TV paga, telecomunicaciones) están cuestionadas, mucho más por la Internet que por la TV digital abierta.

Tres sectores involucreados y como seran afectados

Para entender un poco mejor la situación, tenemos que partir de que, si definimos la TV como el negocio de distribución de contenido audiovisual al hogar hay por lo menos tres sectores diferentes involucrados:
El de la producción y distribución de los contenidos, donde un ingrediente importante en la temática son los derechos sobre el contenido, su venta, reventa y cesión, la cual se complica bastante en ambientes digitales.
El de la operación de las redes de telecomunicaciones y su desarrollo. Esto engloba las redes de broadcasting (los canales de la tv abierta), las redes de TV paga (cable, satélite o inalámbricas) y las redes de telecomunicaciones, en particular la Internet.
El del equipamiento en casa del cliente, incluyendo la propia TV, los equipos de conexión con la red ("canaleras"), los huevos periféricos que se incorporan (TV de alta definición, canaleras "avanzadas", consolas de juegos en red, equipos de realidad virtual, eventualmente TV 3D, etc.).

El negocio de los contenidos

Este negocip trata de los contenidos, desde las películas hasta los noticieros, periodísticos, eventos e información deportiva, seriales, telenovelas, concursos y juegos, etc. Cada contenido específico tiene su caducidad o vida útil, y su potencialidad de atraer audiencias (globales, regionales, locales, especializadas) y eventualmente generar ingresos. Aquellos contenidos con menor vida útil (como los noticieros) son en general importantes para atraer audiencias locales y generar ingresos por vía publicitaria. En aquellos de mayor vida útil-(como las películas y seriales) la protección de los derechos de autor es más importante, así como el negocio de la venta, reventa o cesión
de derechos y su protección en ambientes digitales. La sustentabilidad de la producción de algunos contenidos depende de su protección con mayor o menor eficacia y es un elemento importante de la ecuación. Así, las tecnologías de Digital Rights Management (DRM) están desarrollándose y ocuparán un lugar en el futuro ordenamiento del sector. Independientemente de esto, los contenidos gratuitos en Internet tendrán un lugar cada vez más preponderante, y posiblemente la protección estará cada vez más orientada a nichos o a ventanas de tiempo (después de un tiempo que depende del tipo de contenido, todos terminarán estando disponibles sin costo, salvo que sean muy especializados).
El problema que aparece es el de cómo generar ingresos con ellos. Algunos, como YouTube logran poner el contenido gratis a escala global y sostenerse con publicidad en la web, y casi no tienen costos de producción (los levanta el público), pero ese modelo no parece apto para emprendimientos de menor escala. Otro elemento cada vez.jnás presente es la publicidad «"dentro de banda" o "product placement" (los conocidos "chivos"), que sin duda ocupará un lugar más importante a medida que la tanda publicitaria es amenazada (ya lo es desde hace tiempo por el zapping). Es posible que uno de los elementos de valor persistente en el nuevo mundo de las tecnologías digitales siga siendo el de los derechos sobre contenidos "Premium" y las empresas de "puro contenido" (como Warner, Disney, de noticias o incluso otras de nicho) mantengan su posicionamiento.

Los operadores de telecomunicaciones

Históricamente las redes del negocio televisivo eran "dedicadas": no eran redes de datos genéricas como la Internet, sino mecanismos especialmente construidos para la señal televisiva, sea esta o bien analógica por aire o cable, o bien digital por aire, cable o satélite. Como tales se integraban verticalmente con los contenidos: eran redes especiales con contenidos controlados por el operador de la red. Ahora están siendo reemplazadas por las redes de datos "todo terreno", como Internet, donde el contenido lo decide el usuario, no el operador.
La incorporación de la TV sobre las redes de datos plantea nuevos requerimientos para que sean capaces de transportar con calidad video, datos y audio. El requerimiento de ancho de banda para buen transmitir buen contenido de video de alta definición, posiblemente en un esquema "a demanda puro" (donde cada usuario visualiza señales diferentes, sin una programación unificadora y por lo tanto donde el consumo de ancho de banda se multiplica por cada cliente) sufrirá un aumento exponencial. Además, los requerimientos de calidad de servicio (priorización de señales, baja latencia, etc.) son especiales para el video y muy diferentes al simple tráfico web. Las redes en general no están ¿reparadas para esto, pero la tecnología está disponible: se requieren inversiones. Ahora bien, ¿cómo sostener esas inversiones? El modelo de negocios de los servicios de telecomunicaciones está en discusión: ¿Le cobrarán más al cliente finafcpor servicios premium? ¿Venderán el transporte de datos empaquetado con el contenido (como hoy hacen los cableoperadores) y entonces entrarán en el negocio de la TV? ¿Le cobrarán a las grandes empresas de Internet como Google o Facebook? Incluso hay algunos que dicen: "hay que invertir en las redes, pero no vemos el retorno: que lo pague el gobierno". Directamente relacionado con esto está el debate de la neutralidad de la red, reseñado en un artículo anterior. Si los operadores de red comienzan a vender contenidos y privilegiarlos frente a otros, se restablece en alguna medida la integración vertical de las cadenas y los oligopolios informativos vuelven a cobrar fuerza.

El equipamiento en casa

El tercer negocio relacionado es el del equipamiento en casa del cliente, las pantallas de TV, las "canaleras" (llamadas "set-top-boxes") y las posibilidades de confort, acceso y navegación interactiva que los equipos ofrezcan, posiblemente incorporando pronto las facilidades 3D y más adelante las "paredes pantalla" y las tecnologías de realidad virtual. Es el negocio de la electrónica de consumo, uri mercado muy dinámico, similar al de los terminales de celular, y muy asociado a grandes fabricantes globales, como Sony, Panasonic, Samsung, Philips y también los chinos. Ellos están interesados en maximizar su mercado, vendiendo directamente al consumidor final, ofreciendo nuevas prestaciones y diseños, generando un impulso de renovación cada poco tiempo. Esto lleva a la necesaria por-tabilidad de los equipos entre diferentes proveedores de red, diferentes países, etc. Pero el interés de los proveedores dé TV paga es muchas veces contrario a la potabilidad del terminal o la canalera: el control del terminal evita costos de soporte, reclamos de cliente, y tal vez les permite cobrar precios adicionales por prestaciones como DVR. En muchos países entonces todavía la canalera es un dispositivo no portable, limitando las posibilidades de innovación, de colocar dispositivos cqn funciones adicionales, conectar el PC al cable o grabar a USB, por ejemplo.

Integración restrictiva versus desagregacion dinamizadora

Como ya hemos expresado antes, la "integración vertical" de los negocios de difusión de contenidos audiovisuales lleva a lofpligopolios y limita la oferta de contenidos y de opciones para el consumidor final, así como también frena la innovación. Por otra parte, Internet potencia la desagregación del contenido de la red y es la gran fuerza dinamizadora y el motor de la innovación. No obstante existen cambios técnicos y argumentos económicos y legales para que Internet deje de ser neutral, y si eso sucede el contenido tenderá a ser controlado por los suministradores del transporte, como hoy es por los broadcasters. De la manera similar, la portabilidad de los terminales de TV digital y de las canaleras permite el desarrollo de un mercado independiente de electrónica de consumo y de nuevas prestaciones, como en alguna, medida sucede con los terminales de telefonía celular, pero si.el equipo en casa del cliente está "encadenado" al proveedor de TV paga, esto no será posible.
En suma, si se va logrando la separación entre las diferentes "capas" (el contenido, la red y el dispositivo o terminal), los contenidos los elegirá directamente el consumidor, las terminales incorporarán rápidamente nuevas prestaciones y las redes serán cada vez más rápidas y de mejor calidad. Si por otro lado, alguna forma de integración vertical se desarrolla, los cambios en los terminales se enlentecerán, los contenidos se cartelizarán y las redes progresarán más lentamente, al ritmo que las grandes corporaciones vayan decidiendo y de acuerdo al interés que vean en cada oportunidad innovadora para generar ingresos. Esta disyuntiva es clave y no está aún dilucidada.

Un momento de transiscion y los principios para regularlo

A nivel global estamos en un momento de cambio, impulsado por el modelo Internet. Parece evidente que en el mediano plazo, la Televisión será a través de las redes de datos, y tendrá un formato donde el usuario tendrá mayor libertad, más contenidos disponibles y además se independizará cada vez más de la grilla de. programación, que marca a qué horas suceden las cosas. Si se tratará de un modelo "puro Internet" o algún esquema más restringido como IPTV, o híbrido, está aún por definirse. Como vimos, esto generará complicaciones y ajustes para los jugadores actuales del mercado. Por otro lado parece razonable pensar que, si cada uno se dedicara a su negocio, deberían ser capaces de crecer y desarrollarse competitivamente y hacer dinero, dado que hay demanda creciente: su problema es encontrar el modelo de negocios adecuado para cada uno. Algunas de las claves del nuevo modelo entonces no están definidas todavía, y el desarrollo de la tecnología y los mercados las irá aclarando con el tiempo. Sin embargo, el desarrollo de las nuevas posibilidades requiere de algunas bases a nivel de la regulación, que eviten un camino estéril o poco conveniente. Los principios que a nivel del ordenamiento del mercado de medios digitales se deberían impulsar son básicamente estos:
– La creciente separación de las capas
-la neutralidad de las redes
– La universalización del acceso y la mejora de la calidad del mismo
Por separación de capas nos referimos a la separación del negocio de los contenidos del negocio de las redes de transporte, de éste de los servicios de comunicaciones, y éstos de los equipos terminales o de cliente. Estos cuatro mundos (contenidos/redes/servicios y dispositivos), en la medida en que se independizan y adquieren vida propia, con pocos condicionamientos entre ellos, desarrollarán una dinámica de apertura, pluralidad e innovación altamente deseable. Por neutralidad de las redes, nos referimos a la no discriminación de la red del contenido que transporta. Posiblemente sí se deban establecer parámetros de calidad de servicio, pero no importa qué contenido se transporta ni entre qué usuarios, la red debería transportarlo. Es legítimo diferenciar niveles de calidad y por lo tanto de tarifas, pero no discriminar por contenidos, productores o receptores. Por último, la universalización del acceso es clave para evitar la exclusión social que en el siglo XXI es la exclusión digital, más aún si estamos usando las redes para impulsar el desarrollo diseminado de los contenidos y no solo pensando en simples audiencias. Pero además se trata de unlversalizar un acceso con la calidad adecuada, imprescindible para que las redes puedan transportar los enormes flujos de datos, con requerimientos fuertes de calidad, que el nuevo mundo audiovisual necesita. Esto probablemente quiera decir anchos de banda entre 10 y 100 Mbps, tal vez con FTTH (fibra óptica hasta el hogar) o LTE en celular. ¿Cómo impulsar las inversiones requeridas para eso? Ese es otro de los grandes temas para los reguladores de las telecomunicaciones.

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