Inclusión social para empresarios

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EL COLUMNISTA
POR CLAUDIO ROMANOFF

En momentos en que el gobierno está terminando una discusión acerca de la distribución de recursos, se asoma por el costado un cambio conceptual de la izquierda en un aspecto de vital importancia: el papel del sector privado.
El Frente Amplio parece haber dejado atrás aquellas consignas maniqueas que identificaban a los empresarios con piratas que pretendían llevarse a saco la plusvalía de los obreros uruguayos. Así fueron caracterizados en la campaña por el plebiscito contra la ley de empresas públicas de 1992, a la que se objetaba la privatización parcial de ANTEL, cuya telefonía fija hoy día no vale nada.

El asunto es que el FA ahora se da cuenta que los ingresos tributarios del Estado se destinan mayoritariamente a pagar jubilaciones, salarios de funcionarios públicos y gastos de funcionamiento. Es poco lo que resta para inversiones en carreteras, puertos, escuelas y liceos, necesarios para el desarrollo del país. Así es que desde 2005, la izquierda orientó su apuesta al crecimiento económico a la inversión privada y extranjera para la creación de empleo y dinamizar la actividad. Ahora deposita su esperanza para el desarrollo de infraestructura en una ley con la que busca seducir a los agentes privados. Buena cosa es que el ejercicio del gobierno permita delinear un sendero capaz de sortear los históricos prejuicios del FA hacia los empresarios. Pero este nuevo rumbo también necesita algunas señales de confianza hacia los emprendedores que arriesgan en la actividad económica y se someten al todavía inevitable desprecio político de la fuerza de gobierno y de los sindicatos. Ciertamente la actividad empresarial merece una revalorización en la sociedad uruguaya y, especialmente, de la izquierda. También es cierto que los empresarios no han sabido cómo cambiar una imagen injustificadamente adversa. Si el gobierno quiere el apoyo de los empresarios, además de rentabilidad tendrá que ofrecer también algo de la inclusión social que la izquierda les niega.