Hay lugar para el triple play

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EDITORIAL
La decisión del gobierno de priorizar el desarrollo de internet para los hogares y los organismos del Estado pone de hecho en el congelador la introducción del triple play bajo manejo del Estado. Es un curso atinado pero que no debe necesariamente seguir postergando el ingreso del Plan Cardales. Basta con asignarlo al sector privado, que se interesó en participar pero fue descartado por la administración Vázquez. En aquel momento el gobierno resolvió, sin mayor fundamento, que solo el Estado estaría a cargo del triple play, sistema moderno que permite operar en una misma terminal internet, televisión por cable y telefonía básica.

Este sistema, que desde hace años existe en muchos países, incluso en nuestra región, simplifica agudamente el acceso a la era digital. Iba a empezar con un plan piloto que nunca llegó a implementarse y que ahora parece descartado por el gobierno actual. Esta posición se explica por la conveniencia de concentrar tiempo, esfuerzos y recursos financieros del Estado en el mayor acceso de hogares a internet y en la modernización tecnológica de los organismos públicos, muchos de los cuales viven aún en la era del papel, con acumulación de voluminosos expedientes engorrosos que demoran y dificultan trámites de todo tipo.

La intención del gobierno es triplicar durante su período el uso de internet por los hogares, ampliar y facilitar la disponibilidad de banda ancha y generalizar la actualización tecnológica de las dependencias estatales. La programación del gobierno incluye metas como proporcionar computadoras a todos los alumnos y docentes de la educación pública, como ya se ha hecho con la mayoría de la enseñanza primaria a través del Plan Ceibal. Otra es crear una red física de alta velocidad que conecte las oficinas centrales de los organismos del Estado. El programa busca además el desarrollo informático de pequeñas y medianas empresas como forma de facilitar negocios.

La centralización del esfuerzo gubernamental en este programa de desarrollo masivo de la era digital en la totalidad de los sectores público y privado está en línea con las exigencias del mundo actual, que en todos los órdenes gira en torno a las ventajas que ofrece internet para comunicarse, hacer negocios, educar y promover todo otro tipo de actividades. Es comprensible que se dé prioridad al gasto para llevar adelante este objetivo fundamental. Pero el indispensable desarrollo tecnológico del país puede incluir también la deseable incorporación del triple play como parte del programa estatal, con el simple expediente de ponerlo en manos del sector privado de telecomunicaciones. De esa forma se amplía el alcance de la era digital sin que el Estado deba distraer la prioritaria generalización de internet.

¿Sabía usted?
Que
� en Alemania, Holanda, Dinamarca y Austria es más rentable conectarse con la red a una velocidad media, mientras en Hungría y Polonia pagan 52 euros para tener una conexión de 2 y 10 megas?

Que
� en España, Internet es 11% más caro que en la mayoría de los países de la Unión Europea, y las tarifas de acceso a la red son muy caras en comparación con la velocidad que ofrecen?