Gestión: un mes de entes sin Vamos Uruguay

En penumbras
septiembre 7, 2012
Fibra óptica en Salto
septiembre 7, 2012

LA REPUBLICA 03/09/2012
. Diferencias. Pedro Bordaberry marcó perfil con todos.
Pedro Bordaberry dijo que "los bagres y las tarariras" iban a estar separados y sin embargo siguen conviviendo en el mismo hábitat. A un mes de las renuncias de Vamos Uruguay en la gestión del Estado, todo sigue igual y nadie lo recuerda.

Hace tan sólo un mes ocurrió un hecho político en nuestro país que, pese a que en su momento tuvo ribetes particulares y demandó páginas y recuadros, y horas y minutos en los medios de comunicación, todo debidamente sazonado con análisis y repercusiones, muy pocos son los que lo recuerdan. Quizás por su fugacidad o por la menguada consecuencia política que provocó y que está a la vista.

El pasado viernes 31 de agosto se cumplió un mes del retiro voluntario de la mayoría de los cargos en varios organismos públicos que, al comienzo de ésta administración, el gobierno le había ofrecido a Vamos Uruguay.

Fue aquella una decisión anunciada, procesada y efectivizada por Bordaberry en muy pocos días, todos concentrados en la última semana del pasado mes de julio. El líder del grupo colorado anunció públicamente su intención de retirar a sus representantes un día sábado y 48 horas más tarde, en la sesión del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Colorado, se aprobó en forma unánime aunque con el único apoyo de Vamos Uruguay. No fue sencilla aquella sesión del CEN porque otros grupos y corrientes coloradas no estaban, ni lo están hoy, de acuerdo con la decisión asumida por Vamos Uruguay. Bordaberry pretendía unanimidad del partido en la materia, pero, tras algunos sondeos y al notar que quedaba solo, propuso la salomónica "libertad de acción" en este tema.

Una vez laudada la decisión en el CEN y apenas transcurridos unos días, los siete delegados de Vamos Uruguay presentaron sus renuncias personalmente en la Torre Ejecutiva.

Carlos Guariglia (Antel); José Garchitorena (UTE); Fernando Scrigna (Banco República); Max Sapolinsky (Ursea); Luis Anastasía (Comisión Administradora del Río de la Plata); Gonzalo Texeira (Comisión Administradora del Río Cuareim) y Modesto Juan Llantada (Comisión Técnico Mixta de Salto Grande) ya son historia en la administración del Estado por la decisión de intemperie voluntaria impulsada por Bordaberry.

El disparador de la drástica decisión colorada fue una declaración del presidente José Mujica y algunas otras de la senadora Lucía Topolansky; aunque para el líder de Vamos Uruguay las que más le dolieron fueron las manifestaciones del primer mandatario.

Mujica había dicho que estaba dispuesto a mantener a los directores de la oposición en los entes, para "no condenarlos a la desocupación", y sospechaba que "ni locos" estos directores iban a renunciar a sus puestos.

Bordaberry se sintió agraviado al escuchar esto y como respuesta instó a sus representantes a dejar los puestos que ostentaban.

En su Partido Colorado no hubo una idéntica sensación de agravio. Propuesta Batllista (Proba) se enteró al mismo momento que todo el mundo de la intención de Bordaberry sobre alejarse de la administración pública. El mismo lunes en que el CEN iba a laudar el punto, Proba reunió por la mañana a sus máximos dirigentes en un restorán del Palacio Legislativo para definir una posición común. A la hora de estudiar la situación, se entendió que no se justificaba alejarse de los cargos por cuestiones de "responsabilidad" en la gestión. A similar actitud llegó también el grupo Uruguay es Posible, de Alberto Iglesias.

Hoy, a 30 días de ocurrido, pocos son los que recuerdan los por qué de una, como de la otra posición de los colorados.

"El nuevo Partido Colorado que hemos propuesto no es un slogan sino una forma de actuar y este es un ejemplo" argumentaba el diputado de Vamos Uruguay Fernando Amado.

"Mantendremos a nuestros dirigentes en los cargos porque entendemos que es una obligación la tarea de contralor" defendía el senador de Proba, José Amorín.