Falta de trabajadores capacitados y telecomunicaciones ineficientes son trabas

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Falta de trabajadores capacitados y telecomunicaciones ineficientes son trabas
El presidente de Zonamerica, Orlando Dovat, destacó en diálogo con la diaria que el sector financiero experimenta un "boom", aunque advirtió que los recientes anuncios del gobierno sobre el secreto bancario podrían generar un efecto "absolutamente negativo". También señaló problemas por falta de personal calificado y las telecomunicaciones, que no son "competitivas" con la región.

-¿Cómo se encuentra Zonamerica actualmente? -Está en el mejor momento de sus 20 años. Tiene una excelente ocupación de los locales, ha ido desarrollando y madurando los servicios en una especie de doble función de mercadeo y atención al cliente. Tenemos dos tipos de clientes: la empresa que alquila el local, paga sus rentas, los servicios de telecomunicaciones, se atienden sus necesidades; y el personal que convive dentro del parque, que es la materia prima de las empresas, y que queremos que se sienta en el mejor lugar para trabajar. Además desarrollamos una plataforma de negocios para software, call centers, empresas financieras, logística, biotecnología, servicios compartidos, que genera áreas especializadas para que cada trabajo se desarrolle de la manera más eficiente.

-¿Cuántas empresas y trabajadores hay? -Son 250 empresas. Tenemos 95% de ocupación, que es un ratio excelente, con aproximadamente 8.000 personas trabajando.

-¿Sintieron en algún momento las turbulencias de la crisis internacional? -Nos preparamos mucho para la crisis.

Pensamos que el impacto aquí iba a ser mayor que en el resto del país porque las empresas son filiales de compañías internacionales. Sin embargo, no hubo ningún tipo de reacción; es más, muchas empresas, que debieron tomar medidas de achique, acá aumentaron su trabajo y buscaron sustituir aquella mano de obra muy cara, aumentándola aquí.

-¿Por qué se le cambió el nombre Zona Franca Montevideo por Zonamerica? -La empresa no tiene como principal objetivo la zona franca. Zonamerica da un conjunto centralizado de infraestructura y servicios. En 2002 se analizó cuál era la razón de Zona Franca de Montevideo por esa época, y nos dimos cuenta de que había que tomar dos medidas: eliminar el concepto "zona franca" del nombre, porque no le daba el prestigio que necesitaban los clientes, y constituirnos como centro internacional de negocios y seguir construyendo infraestructura de primer nivel.

-¿Atendiendo a eso fue que la semana pasada se inauguraron las obras del edificio Celebra? -Celebra es un edificio sofisticado de primer nivel, que podría estar en cualquier parte del mundo y ser un orgullo. Va a ser un llamador, un ícono de la eficiencia, del modernismo, dedicado a un sector sofisticado y de alto nivel como el financiero. También hay cuatro edificios más con características para atender a otros sectores, no tan exigentes y caros como Celebra, porque uno de los elementos característicos de Zonamerica es su flexibilidad, ofreciendo distintos precios y productos según las necesidades.

-¿Cómo se mide esta inversión en términos de retorno? -En los 20 años, todas las inversiones se manejaron por intermedio de financiamiento bancario, de Bolsa mediante la emisión de obligaciones negociables, y de organismos internacionales. Siempre se pagaron puntualmente las obligaciones, con lo que el margen obtenido permitía cancelar deuda y recapitalizar la empresa. Nunca hubo distribución de dividendos entre sus accionistas, el negocio tiene mayor valor en la acción. Partimos de la base de que la inversión debe retornar cada siete años, es decir, que con el ingreso de los arrendamientos se logra retornar el valor del inmueble en siete años.

-También se están desarrollando otras obras…

-Hoy la logística adquiere una importancia enorme y estamos haciendo una cantidad de inversiones. En la entrada del complejo hay un montón de obras, una especie de revolución, porque estamos cambiando la metodología con la que se atiende a los camiones, se adquiere la mercadería, se distribuye, y separando el ingreso de ese contingente tan grande de personas que llega diariamente para que se pueda controlar.

-¿Uruguay ofrece a las empresas extranjeras una relación costo-beneficio conveniente para radicar inversiones? -Depende de para qué actividad, pero sí. El mundo se divide entre muchas ofertas entre las cuales uno tiene que encontrar el nicho donde es más eficiente.

Las empresas internacionales comparan al país con otras alternativas y valoran muchas cosas: una es el costo impositivo. Pero no es el único elemento competitivo, porque si la mano de obra es más cara, si la electricidad es más cara, si las telecomunicaciones son ineficientes, entonces el conjunto de elementos hace que los impuestos no compensen esa relación. Depende de la actividad: estamos bien posicionados en unas y no tan bien en otras.

-¿En cuáles está bien? -Uno de los sectores donde somos competitivos es el financiero, que está en una especie de boom. Esto se puede licuar en cualquier momento si hay anuncios del Banco Central o del Ministerio de Economía diciendo que van a gravar [los depósitos en el exterior de residentes] o que se va a controlar el secreto bancario.

-¿Ello puede afectar el arribo de inversiones al país? -Seguro. Es absolutamente negativo, genera una gran desconfianza. Sólo el anuncio, aunque luego no se realice, genera un efecto negativo que dura mucho tiempo.

-¿En qué sectores no está tan bien, o directamente está mal? -En call centers sabemos que Argentina es más atractivo, porque acá no hay suficiente cantidad de gente, y de gente que domine inglés, que domine ciertas capacidades. Las telecomunicaciones no son competitivas en Uruguay, y si bien en Zonamerica son más competitivas que en el resto del país, cuando comparamos costos con Chile o Argentina, nos damos cuenta de que somos caros.

-¿Hay un cuello de botella para el arribo de inversiones al país por la falta de personal capacitado? -Sí. Incluso estamos viendo la posibilidad de invertir en Colombia, porque hay mejores posibilidades en cantidad de gente preparada. En materia de software estamos muy limitados, no hay una producción de ingenieros en la cantidad que el mercado requiere.

-¿Por dónde pasan las soluciones? -Por la cantidad de población. Tenemos tres millones de habitantes, no 45 o 100, como otros países, y es una población sumamente envejecida. La solución pasa por una coordinación del sector público con el privado para crear bases de educación modernas y competitivas.

-¿Se debe pensar en importar mano de obra? -No. El país tiene que ser muy especializado, como Suiza y otros. No necesariamente pasa por la cantidad sino por la calidad, es la única manera.

-¿El manejo científico y tecnológico de las empresas instaladas se derrama en alguna medida a la sociedad? -No tengo la menor duda. Hay aspectos culturales que estamos transmitiendo, más allá de lo tecnológico.

Hay una cultura de Zonamerica por el perfeccionismo, por buscar una manera de trabajar, una forma combinada con la atención que se les da a la empresa y al funcionario para que trabaje en las mejores comodidades y eficiencia. Eso nos distingue y diferencia del resto del territorio. El que llega al complejo dice que parece que estuviera en otro país.

-¿Y en el plano tecnológico? -También. En la forma de desarrollar los procesos administrativos, siempre está el efecto sorpresa, lo que Zonamerica quiere mostrar y quiere generar son procesos muy modernos, innovadores, despertar en la gente la necesidad de trabajar con las últimas tecnologías.

-¿Se han sentado a dialogar con el gobierno para promover el desarrollo del sector? -Siempre. Con todos los gobiernos siempre nos hemos sentado a conversar.

-¿Qué ha surgido de esas conversaciones? -Los gobiernos entienden que el desarrollo de las zonas francas implica privilegiar un sector de la economía que compite con las empresas locales, y ése es el error, porque las empresas que se radican en zonas francas compiten con el mundo, no con el mercado uruguayo. No debería haber ese preconcepto que a veces uno encuentra en el gobierno y en la opinión pública.

-El gobierno intenta posicionar al país como polo logístico regional.

¿Cree que lo logra? -Uruguay tiene condiciones excepcionales para ser un hub regional, y lo ha sido siempre, desde la corona española. Está preparado y se está preparando, lo que se puede ver alrededor de Zonamerica, con la excelencia de las rutas, el anillo perimetral, la ruta 102, el acceso al puerto, el aeropuerto.

En estos próximos cinco años tiene muchísimo para hacer y tiene muchísimas posibilidades dentro de la logística.

-¿Se debe promover la radicación de zonas francas en el país como elemento que atraiga inversiones? -Entiendo que sí. Hay dos políticas diferentes: la promoción de inversiones a nivel interno es cuando se mezcla el mercado interno con el internacional, y hay que poner determinado tipo de promociones; y por otro lado, para las empresas que miran "sólo al exterior", darlas mediante una política mucho más simplificada, sencilla, a través de la ley de zona franca, donde lo que ingresa es sin recargo, lo que sale es sin impuestos y lo que le deja al país es mano de obra y venta de servicios.

-¿Qué características debe tener un emprendimiento para recibir los beneficios impositivos de zona franca? -Que esté orientada 100% al exterior, que traiga su know how, tecnologías, y que genere mucha mano de obra. Uno de los instrumentos más interesantes de Zonamerica es su función como red de contención de la emigración. El joven que antes se iba a trabajar al exterior ahora tiene a la empresa internacional radicándose en el país. � Ricardo Delgado