BÚSQUEDA 19/4/12 P.18

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La portabilidad numérica se extiende en la región; para el gobierno uruguayo no es "prioridad" y hay que analizar el "costo-beneficio"

Roberto Kreimerman

Cuando una persona cambia de compañía telefónica debe ocuparse de informar a todos sus conocidos su nuevo número de celular, lo que puede resultar engorroso y complicar sus comunicaciones por un tiempo. Esta dificultad hace que muchos usuarios prefieran mantener el servicio de su prestadora y así evitar el cambio de número.

Por eso, varios países de la región y del mundo han instrumentado la portabilidad numérica, que permite al usuario conservar su número telefónico aun cuando se cambie de compañía. Uruguay no está ajeno a esta legislación. Días atrás el tema fue objeto de debate en el Parlamento, cuando representantes del gobierno concurrieron para transmitir su opinión sobre un proyecto presentado por el senador colorado José Amorín Batlle para instrumentar la portabilidad en el país.

La legislación sobre portabilidad numérica entiende que el número es propiedad del cliente y no de la empresa, y por eso tiene derecho a mantenerlo. Con esto se incrementa la competencia, al derribar un factor que retiene a los usuarios en sus prestadoras.

Según un análisis del estado actual de la portabilidad numérica presentado en diciembre de 2011 por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, a fines de 2010 la portabilidad estaba implementada en 65 países. A lo largo del 2011 se han sumado cerca de 7 países y por lo menos 3 más entrarán en operación durante el primer trimestre del 2012.

En enero de este año Chile incorporó la portabilidad numérica a su legislación, y en marzo comenzó a regir en Argentina.

"Costo-beneficio". "Hoy, uno de los elementos centrales que tiene peso en la gente en el momento de tomar la decisión de cambiar de compañía o no, es qué pasa si pierde el número", porque ocasiona "una cantidad importante de complicaciones", expuso Amorín el miércoles 11, cuando asistieron a la Comisión de Industria el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, y el director Nacional de Telecomunicaciones, Sergio De Cola.

Amorín señaló que aunque en los países donde se implementó la portabilidad la migración de los usuarios a otras compañías es pequeña, ocurre que "las empresas hacen un gran esfuerzo para mantener a los usuarios y por lo tanto le ofrecen mejor calidad de servicio y más barato", y allí están los beneficios.

Los representantes del Ministerio fueron menos entusiastas. Para el director de Telecomunicaciones, "es cuestionable forzar en este momento a los operadores a realizar esta inversión e incursionar en la portabilidad numérica cuando no hay un beneficio claro y perceptible o cuando uno no puede confirmar que va a ser realmente bienvenido por la comunidad de usuarios".

Mencionó además, que la implementación requiere de una inversión "millonaria en dólares" del orden de U$S 1.500.000 a U$S 2.000.000, que es lo que costaría el sistema informático. Por eso hay que analizar la relación de "costo-beneficio", señaló por su parte el ministro Kreimerman.

"Si el costo-beneficio, entonces, es razonable, habría que discutir qué prioridad tiene el tema", agregó. Los jerarcas mencionaron que las empresas están afrontando otras inversiones "muy importantes" que "son prioritarias para los operadores" y que están dentro de las políticas que el gobierno está impulsando, como la incursión en tecnologías 4G (cuarta generación) en telefonía, lo que debe ser tenido en cuenta antes de exigir nuevas inversiones.

Por otra parte, De Cola dijo que según su intuición personal el país tiene "un mercado bastante maduro, con alta penetración, en el que, en general, los operadores brindan un servicio bastante satisfactorio para los usuarios, y no hay una tendencia muy grande a moverse".

Kreimerman sostuvo que "no se trata de que no haya libre competencia sino que, como se dice en marketing, lo que pesa es el valor percibido por el cliente versus el costo de ofrecerlo".

Mejores precios. El decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica, Omar Paganini, explicó que desde el punto de vista práctico, implementar la portabilidad presenta algunas dificultades. Por ejemplo, respecto a las tarifas. "Llamar de una compañía a otra hoy tiene un costo distinto, y eso no podría mantenerse así", afirmó. Sucede que si las personas conservan su número al cambiarse de empresa, los usuarios no tienen cómo saber cuánto les cuesta llamar a ese teléfono, porque ya no va a representar a una empresa determinada.

Esto "obliga en los hechos a las empresas a cobrar lo mismo a cualquiera y a asumir ellas ese costo, o a distribuirlo entre todas las tarifas".

De todas formas, no es "un cambio demasiado relevante" para los beneficios que aporta la portabilidad, señaló el académico.

Cuando se llega a un equilibrio en el mercado, "las empresas se quedan cómodas y los precios dejan de bajar. Entonces, estas cosas sacuden el avispero y generan una mejora de precios", explicó.

El consultor y especialista en telecomunicaciones Omar De León, indicó que a veces se confunde el éxito de la portabilidad con la cantidad de gente que se cambia. Pero —aclaró— "el indicador de éxito es el aumento de la competencia, que mejora las ofertas de las empresas para que los clientes se queden".

Para De León, "Uruguay no puede ser el único país del continente que no está trabajando en la portabilidad".

"Esclavizar" clientes. Desde Claro y Movistar son favorables a la portabilidad numérica. Horacio Alvarellos, gerente general de Claro, dijo que están a favor de que el tema avance: "Es importante que el cliente no esté atado o esclavo de un operador simplemente por su número".

No obstante señaló que no vislumbra su concreción a corto plazo. "Me da la sensación de que algunos de los competidores ven la portabilidad numérica con un dejo de preocupación, porque de pronto al tener una cartera mayor de clientes piensan que el número es una forma de esclavizarlos", afirmó.

Antel tiene el 44% del mercado de telefonía móvil, Movistar el 39% y Claro el 17%, según los últimos datos oficiales.

Desde Movistar transmitieron a Búsqueda que están a favor de que se ponga en práctica la portabilidad numérica. "La rigidez existente es herencia de sistemas analógicos y monopólicos. Hoy no se justifica y el mundo ha optado por avanzar y darle más libertad a la gente para elegir", afirmó una fuente de la empresa.

Pero desde la estatal la evaluación es otra. Consultada sobre el tema en una entrevista de diciembre, la presidenta de Antel, Carolina Cosse, dijo a Búsqueda que el tema "no está en la agenda de Antel". "A nivel internacional yo diría que ha fracasado, porque finalmente no se aplica, se destinan millones de dólares a implementarla y después se portan un ínfimo porcentaje de abonados.", opinó.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Telecomunicaciones del Uruguay, José Pedro Derrégibus, dijo que la portabilidad es un mecanismo más, que contribuye a la libertad de elección y por eso la Cámara "lo apoya y promueve".