Antel gastó 17 millones de dólares en políticas sociales en 2011

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BUSQUEDA | ECONOMIA | Pág. 20 | 19/07/2012

Las empresas públicas tienen el cometido de proveer servicios considerados esenciales para el país, como la electricidad, el agua y las telecomunicaciones. En sus leyes orgánicas se determina cuáles son sus funciones específicas; en el caso de Antel, "prestar los servicios de telecomunicaciones urbanos y de larga distancia, nacionales e internacionales".

Pero la telefónica estatal ha incorporado a sus tareas el despliegue de proyectos con "fines sociales" y para eso ha destinado una parte de su presupuesto a financiar programas con fines educativos, culturales o de inclusión social. En 2011 gastó unos 17 millones de dólares en estos proyectos, según se desprende de su balance de ejecución presupuestal.
Entre ellos se encuentran grandes proyectos, como el Plan Ceibal, Antel Integra y Conectividad Educativa, o el financiamiento de actividades concretas como el Día Nacional del Candombe, el proyecto Antelmáticas, becas para estudiantes o conciertos de violín y piano.
"La responsabilidad social vale para todos pero con más razón para la empresa que se promociona como la empresa de comunicación de los uruguayos. De alguna forma esa comunidad es la comuni-
dad de nuestros dueños, o sea que con más razón aún", dijo a Búsqueda el vicepresidente del ente, Pablo Barletta.
"Es una forma de entregarles el fruto del trabajo de nuestra empresa a sus verdaderos dueños", añadió.
En opinión del diputado de Vamos Uruguay Fitzgerald Cantero, esas actividades "están totalmente por fuera de las competencias de Antel", ya que no está dentro de sus finalidades financiar programas sociales. La empresa, afirmó, viola de esta forma el principio de "especialidad" establecido en el artículo 190 de la Constitución.
Dicho artículo indica que "los entes autónomos y los servicios descentralizados no podrán realizar negocios extraños al giro que preceptivamente les asignen las leyes, ni disponer de sus recursos para fines ajenos a sus actividades normales".
"¿Con qué argumento Antel gasta 17 millones de dólares en políticas sociales? ¿Para qué tenemos un Ministerio de Desarrollo Social o un Ministerio de Educación y Cultura?", cuestionó.
"Son ellos quienes deben determinar qué políticas sociales se hacen, cómo se implementan y cuánto se destina. Antel lo que tiene que hacer es mejorar susservicios y sus precios, y volcar a rentas generales las ganancias", afirmó.
"Estamos hablando de un volumen muy importante de dinero", añadió. "Y si le sumamos otros 17 millones que gasta Antel en publicidad, hablamos de 34 millones de dólares que se gastan entre publicidad y auspicios, apoyos y donaciones".

Gasto social. Algunos de los principales programas llevados adelante por Antel son el Plan Ceibal, Antel Integra y Conectividad Educativa. Entre estos programas la empresa gastó
en 2011 unos U$S 15 millones. Además gastó en donaciones al sector público y privado U$S 79.000.
Por otra parte, la empresa financia y colabora con actividades puntuales, como el Día Nacional del Candombe, actividad para la que aportó U$S 50.000. También contribuyó con el proyecto de Orquestas Infantiles Juveniles con unos U$S 83.000.
El proyecto Antelmáticas, para promover en escuelas y liceos del país actividades lúdicas vinculadas a las matemáticas, costó U$S 199.000. El ente también gastó unos U$S 289.900 en el auspicio de una gira de siete conciertos de violín y piano.
La empresa colaboró con el Congreso Latinoamericano de Estudiantes organizado en Montevideo por la Federación de Estudiantes Universitarios con U$S 64.200. En la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, la empresa estatal gastó U$S 854.000 en auspicios y promoción.
"Hay una gran diversidad de planes, programas y convenios marco de colaboración mutua", contó Barletta. "Siempre tratamos de que haya un ida y vuelta, un retorno. No tiene por qué ser algo material, puede ser el retorno de estar alineado a lo que nosotros definimos como estrategia, pero siempre tenemos cuidado con esas cosas. No es algo arbitrario ni discrecional, ni tiene otros fines", añadió.
Barletta dijo que la responsabilidad social es algo inherente a todas las empresas, sean públicas o privadas. "Es una parte importante de cualquier empresa, porque desarrolla su actividad en una comunidad y es importante devolver de alguna forma un aporte de lo que recibe de la comunidad".
Pero en el caso de las empresas públicas el compromiso es mayor, evaluó. "Hay un aspecto que tiene que ver con roles estratégicos. Nosotros estamos comprometidos con la universalización del acceso al conocimiento y la cultura para la mayor cantidad posible de ciudadanos", afirmó.
"Esa pata de nuestra estrategia es muy importante. Hay un buena parte de los programas sociales en los que nos involucramos que tienen que ver con eso, con que sentimos como nuestro ese compromiso de hacer que mucha cantidad de gente tenga acceso a través de la infraestructura y servicios que proveemos a la cultura y el conocimiento", concluyó.