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Gabriel Molina: "No tiene que haber competencia para que ANTEL brinde un servicio barato, eficiente y al alcance de todos, al contrario, puede ser monopólico"

Entrevista y fotografía: Alexei Caballero

EL POPULAR se trasladó hasta Miguelete 2332 y habló con el presidente de SUTEL, Gabriel "Chifle" Molina. En una charla intensa, en la que se abordaron temas de vital importancia para el país, quedaron claramente marcadas las posiciones de los trabajadores organizados respecto de los aciertos y errores de gobiernos anteriores.

– ¿Cuál es tu responsabilidad en el gremio? – Como presidente del sindicato mi responsabilidad es tratar de llevar adelante todas las decisiones que los organismos resuelvan, y representar al sindicato conjuntamente con el compañero secretario, Augusto Larrosa, tanto ante el Poder Ejecutivo como en otros espacios donde SUTEL esté llamado a participar.

– Nos interesa algo de la historia de lucha de SUTEL – Este año el sindicato cumple 25 años.

Tal vez son muy pocos años, pero en esa historia, por la que pasaron muchos presidentes y secretarios del sindicato, nunca se bajó la bandera de la defensa de ANTEL. Tenemos sobre nuestros hombros el plebiscito de 1992, donde nuestro sindicato fue vanguardia en defensa de las empresas públicas, en defensa de ANTEL y del monopolio que tirara por tierra la Ley de empresas públicas llevada adelante en el gobierno de Lacalle.

En el 2001se recolectaron más de 700.000 firmas contra los artículos 612 y 613 de esa Ley. Este último artículo habilitaba la formación de unidades de negocio que por un lado abrían la repartición de la telefonía fija, por otro lado la telefonía celular y por otro más, los datos. Significaba ofrecer al mercado de la bolsa y sacar del Estado tres áreas estratégicas para el país y para los uruguayos.

Pero se lograron las firmas necesarias que obligaron al Presidente de la República de ese momento, Dr. Jorge Batlle, a derogar por ley los artículos 612 y 613 no llegando a plebiscitar dichos artículos. Si esto hubiera pasado así el efecto habría sido retroactivo y habría caído todo lo que se empezó a habilitar "de costado".

– Esa habilitación "de costado" ¿qué quiere decir? Y además ¿se mantiene aún? – Decimos "de costado" porque aun derogados los artículos, las empresas empezaron a competir con ANTEL en las llamadas internacionales. Ni hablemos de lo que fue en el 2004 la famosa subasta de la telefonía celular. A partir de ahí pasan a competir en Uruguay con nuestra telefonía celular ANCEL, dos multinacionales, Telefónica Española y CTI (ahora Claro). El sindicato planteó dos recursos conjuntamente con quien era senador en el momento, Reinaldo Gargano, los cuales fueron desechados. El movimiento sindical hizo un acto en la puerta de la URSEC donde en nombre del PIT-CNT hablaron compañeros referentes del movimiento sindical, y en nombre de la fuerza política lo hizo Raúl Sendic.

Se planteó la ilegalidad de la subasta en tanto desatendía la resolución del plebiscito de 1992 y se afirmó que se actuaría en consecuencia cuando se fuera gobierno. Eso resolvió la Mesa Política del Frente Amplio el 10 de mayo de 2004, antes de que se subastaran estas bandas de telefonía celular, como consta en actas.

– Qué sucedió entonces? – No se actuó en consecuencia, los operadores siguieron ligados a sus servicios, y la decisión tomada por el presidente de la República, Tabaré Vázquez, a través de su secretario, fue que se continuara. Estas multinacionales comenzaron a competir con ANTEL. SUTEL viene reclamándole al gobierno anterior y a este también, que hay que cuidar nuestra telefonía porque estos monstruos cuentan con 120 millones de clientes en el mundo. Entonces para ellos venir a Uruguay a quedarse con un mercado tan chico es muy fácil porque regalan los celulares, en tanto compran las fábricas que los hacen. A ellos no les molesta competir acá, tirando los costos abajo y competir a pérdida, porque lo que pierden acá lo recuperan en cualquier parte del mundo. Claramente no se puede jugar con las mismas reglas, cuando ellos tienen millones de clientes y nosotros andamos pasando ahora los 900.000. El anterior gobierno tendría que haber tomado este tema con mayor firmeza. Nuestro sindicato sigue reclamando. No vamos a callarnos, pues consideramos al sector de las comunicaciones como estratégico para el país. Hay que analizar a las telecomunicaciones como un punto de soberanía del país.

-Respecto del plan Ceibal y la participación de ANTEL en el mismo, ¿qué opinión le merece al sindicato? -El plan Ceibal es un proyecto de alta inclusión social, desde el punto de vista de democratizar la información a través de llegar con las laptop XO a todos los niños uruguayos en edad escolar de la escuela pública. Para eso el gobierno anterior contó con ANTEL, donde ANTEL le promovió el 95% de la conectividad que tiene, y muy pronto le va a llegar al 100% de los hogares del país porque se están haciendo tendidos de fibra óptica para acortar esas distancias y dentro de poco seria la única empresa en el país que llegue al 100% de los hogares en el país. ANTEL no fue oportunista; desde el comienzo se puso a la orden para lograr hoy la realidad de que en Uruguay no solamente los hijos de los ricos tengan acceso a una laptop sino también los hijos de los pobres, y no importa que el Estado uruguayo lo solvente, tiene obligación de hacerlo. ANTEL no solamente brinda conectividad sino que colocó también técnicos al servicio, capacitando maestros en aulas de Montevideo y en la periferia, dando charlas a padres para que este tema de conocimiento no sea sólo generacional sino que se haga entre padres e hijos.

ANTEL hizo lo que tenía que hacer: ponerse a disposición de los sectores más necesitados. No fue lo que se hizo ahora en forma muy oportunista cuando el señor Miguel Brechner, presidente del LATU en febrero, a espaldas de todos los uruguayos, firmó un acuerdo con Telefónica Española, Movistar, para que esta empresa hoy le brinde, "gratuitamente" más conectividad. Pero lo que hay que decir es que ANTEL estuvo desde el comienzo con esto y no importa el costo, seguimos defendiendo a ANTEL empresa pública y eficiente.

-También está el tema del Plan Cardales� – Hubo en ese sentido por parte del sindicato y del PIT CNT un fuerte llamado de reflexión. Creemos que el Dr.

Tabaré Vásquez, a pesar de las diferencias, actuó como nos tenía acostumbrados, escuchando a las mayorías movilizadas (ponemos el ejemplo del TLC en su momento). En este caso tanto el movimiento sindical como fuerzas políticas representativas se oponían, no al Cardales sino al decreto que lo implementaba (y esto lo queremos remarcar, porque nadie se puede oponer a un proyecto de alta inclusión social cuando se le va llenando de información y con todos los medios para que todos los sectores sin exclusión alguna tengan acceso a la misma). Nos opusimos a que se dictara un decreto que habilitaba el otorgamiento de permisos y/o habilitaciones precarios y revocables, según el gobierno anterior, a las multinacionales que hoy operan en el país.

– ¿Cuál es la situación actual? -Hoy estamos estudiando la situación en el marco de una comisión. Nosotros estamos dispuestos a colaborar y a trabajar para que esto sea realmente un alto proyecto de inclusión social y no un negocio. Se estaba convirtiendo en un negocio, pues cuando los canales privados operan exigiendo al gobierno que abra mucho más las telecomunicaciones hay que abrir los ojos y la cabeza. Ahí tenemos a los hermanos argentinos viendo como hacen para recuperar parte de su telefonía que están en manos también de Movistar y Claro, multinacionales que no han hecho una sola inversión. La casa madre está en el extranjero así como los call center y los centros de mensajería; vinieron para quedarse con el mercado y si esto así aconteciera quiero ver qué uruguayo va a poder costear un servicio privado que ofrezca esto no estando ANTEL. Mientras ANTEL exista los servicios van a estar a disposición de todos porque ANTEL tiene esa reserva.

Quiero enfatizar que es una mentira que la competencia le hizo bien al país, -lo diga quien lo diga-. La competencia afectó seriamente al país. No tiene que haber competencia para que ANTEL brinde un servicio barato, eficiente y al alcance de todos, al contrario, puede ser monopólico, sobre todo teniendo un gobierno que piense con cabeza de uruguayos para brindar los servicios a todos los uruguayos. El que pueda lo pagará; el que no, se subvencionará.

Pero para eso no se tiene que abrir la competencia; ANTEL tiene la obligación de hacerlo. En cuanto a datos concretos, ANTEL cerró en el año 2009 con U$S146 millones de dólares y lo volcó a rentas generales. ¿Qué empresa privada va a dejar esas ganancias para el Estado uruguayo? – En cuanto a la reforma del Estado ¿qué opinión te merece toda esta nueva etapa que se está abriendo? -Es hora de que todos públicos y privados nos mezclemos para discutir la reforma del Estado. De parte del gobierno anterior y de éste todavía no están las cosas claras. El movimiento sindical sí tiene algo, y se va a reunir entre el 14 y el 22 para discutir la reforma del Estado y las futuras negociaciones colectivas, donde van a participar las directivas de los sindicatos públicos y privados para discutir las dos cosas, pues el movimiento sindical se está recomponiendo y aprendiendo de los errores.

Yo creo que la reforma del Estado hay que verla en dos partes. Una cosa es la Administración Central y otra es qué se piensa hacer con las empresas públicas.

Lo necesario es discutir el Estado al servicio de otros bloques de poder, qué Estado necesitamos y hacia dónde vamos. Hay que abrir una mesa grande de participación, ver cuál es el sentido de asociar las empresas públicas con capitales privados, por qué empiezan a darle a privados la gestión de las empresas públicas; y también cuántas industrias se han fundido dejando a miles de trabajadores desocupados.

Con el impulso del gobierno, empujando los trabajadores organizados y las organizaciones sociales que así lo entiendan, hablemos de un bloque radical alternativo para los cambios que es lo que estamos impulsando con el movimiento obrero y con los aliados que siempre hemos tenido en el movimiento estudiantil.